Algún día tendré que terminar de decidir si Lars von Trier es un loco o un genio. Si está endiosado o simplemente es un bocazas con talento.
De sobra es conocida que fue expulsado del último Festival de Cannes por unas declaraciones donde decía "entender" a Adolf Hitler. En estos días la polémica vuelve a rodearle, aunque sin buscárselo él, cuando se ha dado a conocer que Anders Behring Breivik, el hijoputa asesino noruego, admira la película de Trier Dogville (2003).